martes, 15 de diciembre de 2009

Turismo y Recreación - Costumbres y Tradiciones


Turismo y Recreación

El estado Guárico presenta una variedad de escenarios o paisajes tales como: esteros, sabanas, montañas y cuerpos de agua, los cuales conforman, Junto a diversas expresiones culturales e históricas (folklore, gastronomía y festivales musicales), los recursos turísticos de la entidad.
Los Morros de San Juan constituyen uno de los monumentos naturales más atractivos del país. El parque Guatopo ofrece una variada vegetación y una vasta fauna para aquellos que aprecian la naturaleza. Sus aguas termales no sólo representan un atractivo punto para el esparcimiento de toda la familia, sino que gracias a sus propiedades curativas son ampliamente visitadas por turistas del mundo entero.


Costumbres y tradiciones

En el Estado Guárico, cultura popular tradicional enmarca una diversidad de manifestaciones que coexisten en sus respectivos espacios y con la aceptación, defensa y preservación de la población, tanto propia como foránea, lo que ha permitido su paso de generación en generación desde algo más de 100 años. Entre esta diversidad se encuentra el joropo propio de cada localidad; el joropo denominado llanero, por el uso del arpa, como instrumento guía, la gastronomía, dulcería y bebidas, relacionadas con festividades y la cotidiana; artesanía, tanto tradicional como no tradicional; en la literatura están los refranes, mitos, leyendas, habla popular, cuentos, anécdotas, fábulas; en la religiosidad popular están los rituales a santos, vírgenes, objetos (cruz de mayo) y ánimas; en toponimia, todos los vocablos comidas, ropa, colores de descendencia africana, indígena y española; la música, tan variada y exquisita representada por diversos géneros; la medicina popular, representada por los botánicos, ensalmadores, curanderos, parteras; arte popular con la pintura ingenua, bosquejos, decoración de piezas y, por último, los seres humanos que han sido tocados por la magia y desarrollan ese don intangible llamado creación que, de acuerdo al acto de fe, obra o cualquiera otra interpretación dentro de lo ritualistico, recibirán la denominación, es decir, si es quién dirige, organiza, mantiene la manifestación, escultor o cultora (rinde culto a), si solo paga promesa, es participante, si es temporal, si es permanente, es promesero (a) y así sucesivamente, dependiendo del área donde se desenvuelve. Estas manifestaciones se desarrollan de año a año sin variación en algunas y, en otras, alguna que otra inclusión de un elemento que le aporta más particularidad de la que ya tenía y esto para que suceda, debe ser con la anuencia de los cultores y a través de un proceso largo de asimilación. Del mismo modo están las que ya dejaron de realizarse y otras que están en vías de quedar en el olvido puesto que, son muchas las circunstancias que afectan la vida local, pero sin embargo, las creencias, costumbres y tradiciones perviven pese al caos y la crisis puesto que, el caos simboliza la destrucción de algo para emerger de nuevo con orden y esto, se repite cíclicamente en el devenir cultural humano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada